domingo, 30 de diciembre de 2012

IQUITOS: Problemas y Soluciones (I parte)


Desde que tengo uso de razón, Iquitos siempre ha sido una ciudad desconectada del Perú. Desconectada por obvias razones: falta de conexión terrestre a la costa. Este factor ha impedido que Loreto se aúne a la cada vez más emergente y pujante realidad de regiones como Arequipa, Trujillo, Chiclayo, La Libertad, Piura, Ucayali, Madre de Dios, Tacna, Cusco, Ancash, entre otras. En una de las últimas encuestas que leí en el diario La República sobre las 10 ciudades TOP del país, ninguna era de la selva (la mayoría eran de la costa y dos o tres de la sierra). Este es un claro indicador de que las cosas no se están haciendo bien en esta parte del país y que la inclusión social y sobre todo económica sigue siendo una utopía del gobierno nacional. Y que la concepción del país, como tal, siempre ha estado solo en la costa, y quizá kilómetros más allá en la sierra. El último lugar donde miran los gobernantes de turno es la selva. Pero en campaña todo lugar es importante y más si los indicadores de pobreza y exclusión son altos.
 
Loreto, desde su creación como zona territorial del Perú, ha tenido que sortear una serie de obstáculos para lograr crear y generar un mercado local. La actividad económica está íntimamente ligada al mercado y al consumo. Consumo que depende de los sueldos de los trabajadores del Estado y de las instituciones privadas. Sin embargo, no existe una industria local y menos galopante que ayude a generar más puestos de trabajo y que mejore la calidad de vida de los habitantes (sin mencionar que los costos de los productos que generarían dichas industrias se abaratarían en contraposición a los que vienen de otras partes del país y del extranjero). No obstante, Loreto tendría que tener energía eléctrica barata, estable y fluida. Algo que en la actualidad sigue siendo un problema, ya que la energía que produce Electro Oriente es a base de máquinas pesadas con residuales del petróleo (encareciendo el servicio y la vida de los habitantes).
 
Otro obstáculo ha sido la falta de una visión política y social a largo plazo. Un plan de desarrollo concertado con todas las fuerzas políticas y organizaciones sociales que se respete en el tiempo. Algo que a los países del primer mundo les ha ayudado a sobresalir y a crecer no solo económicamente, sino también en educación, salud y puestos de trabajo. Además de inversión extranjera por la estabilidad política y tributaria. Los gobiernos locales ostentan indicadores de corrupción altísimos al igual que el Poder Judicial y el Ministerio Público. Si bien es cierto existen órganos de control al interior de estos gobiernos, muchos de ellos no cumplen un trabajo consciente y transparente y son fácilmente manipulados por los gobernantes de turno. La Contraloría General que debería hacer un trabajo de investigación con los indicios de corrupción que encuentran (y muchas veces les proporcionan) en los gobiernos locales dilata estos procesos y los resultados muchas veces salen después de que termino dicha gestión.
 
Ya que hablamos de energía eléctrica cara, falta de industria, gobiernos locales corruptos, ausencia de vías de comunicación con la costa e inexistencia de un plan de desarrollo político, económico y social, es necesario mencionar el deficiente servicio de la telefonía fija y móvil urbana, rural y el Internet. Loreto no cuenta con banda ancha. Hace algunos meses atrás, el congresista Víctor Grández mencionó que hasta el año 2017 Loreto contará con energía eléctrica barata y con banda ancha, ya que la conexión al sistema interconectado nacional será una realidad. Con la interconexión también vendrá la fibra óptica, lo cual acelerará la velocidad de internet en esta parte del país. No obstante, Perú sigue siendo de los últimos en la región en velocidad de transmisión de datos (para que se hagan una idea de cómo está la cosa). Proyectos para abaratar los costos en la producción de energía eléctrica hay dos: la hidroeléctrica de Mazán (que para algunos es inviable y no mejorará en mucho la realidad energética de Loreto) y la interconexión al sistema eléctrico nacional.
 
La segunda parece algo más lógico y económicamente viable, ya que construir en la selva (y en especial en Loreto) es un dolor de cabeza no solo para los ingenieros, sino para los obreros y para los financistas, ya que la falta de tecnología y maquinaria adecuada dificultan terminar las obras en los plazos establecidos. Además del precio del cemento que es dos o tres veces más de lo que cuesta en la costa, al igual que los fierros, tubos y demás materiales de construcción (alquiler de maquinaria pesada, jornal de los obreros, etc). La creciente de los ríos es otro de los obstáculos que se presenta cada inicio de año, ya que la presión hídrica obliga a miles de familias que viven en las zonas inundables a pedir apoyo y refugio a las autoridades. Lo correcto hubiera sido prohibir la construcción de viviendas en zonas inundables y la colocación de hitos en las zonas inundables para prevenir a los invasores. El Ministerio de Vivienda y otras instituciones gubernamentales han habilitado un terreno de varias hectáreas en la carretera Iquitos – Nauta para las familias que viven en zonas inundables, sin embargo la irresponsabilidad y la falta de educación y cultura de algunos moradores (que no respetan el principio de autoridad) hace que, principalmente, los niños, ancianos y madres gestantes sean los más perjudicados.
 
Junto a la creciente de los ríos viene el fríaje y el hambre. Muchas de las familias viven en precarias condiciones con apenas 10 soles en la canasta del día. Con ello tienen que alimentar a más de 3 hijos, abuelos, tíos y hasta sobrinos. Y es que otro de los problemas es la falta de planificación familiar, en especial en las zonas rurales, donde los padres pueden llegar a tener hasta 6 o 7 hijos. Muchos de ellos sin estudios primarios y sin aspiraciones personales de superación. La única salida que tienen es la siembra o el uso de las tierras en la chacra. Y en el peor de los casos: prostitución, drogadicción y delincuencia. La migración del campo a la ciudad no es significativa, ya que en la zona urbana las posibilidades son poquísimas. La ausencia de una industria local obliga a que los negocios contraten personal poco o nada calificado, siendo una barrera para los profesionales egresados de las 3 o 4 universidades que existen en Loreto. Es decir, existe déficit laboral. Es por ello que muchos de los jóvenes después de terminar la secundaria optan por estudia en la capital y aspirar a mejoras condiciones de vida.
 
Las profesiones más requeridas en Loreto son: administración, economía, medicina, enfermería, ingeniería civil, derecho, odontología y educación, aunque esta última no se dé en su magnitud total, ya que el magro presupuesto que destina el Ministerio de Educación para Loreto no cubre ni el 75% del total de los niños en edad escolar que deberían asistir a las aulas y tener textos actualizados, desayunos y almuerzos. Además de infraestructura moderna (o al menos acorde) a las nuevas tendencias pedagógicas. Y la cosa se agrava en la zona rural, donde existen altos índices de deserción escolar, embarazos adolescentes, falta de mobiliario escolar y de docentes y una notable ausencia del Estado. El Estrecho está ubicado en el río Putumayo, muy cerca a la frontera con Colombia, en ese lugar algunos profesores no llegan a dictar clases, y los pocos que llegan, no están en condiciones aceptables para la enseñanza. La ausencia del gobierno aquí es mucho más evidente que en la sierra, ya que los niños prefieren cruzar el río y educarse en colegios de Colombia y Brasil donde el gobierno nacional si les brinda todo el apoyo necesario para su educación. Muchos de ellos, con el tiempo, se quedan y se nacionalizan en esos países.
 
Aquí entra a tallar otro problema: la falta de presencia del Estado en las fronteras. Y aquí el problema empeora, ya que si los productos de primera necesidad, alimentos, materiales de construcción, bebidas y demás elementos para la subsistencia están caros en la capital de Loreto (Iquitos), en las zonas de frontera pueden llegar a costar hasta el triple, lo cual genera niveles de pobreza y extrema pobreza insospechados para el gobierno de Ollanta Humala. La presencia de las compañías petroleras que explotan y extraen el crudo del subsuelo loretano es masiva y sin embargo la inexistencia de mejores condiciones de vida para los habitantes de su entorno es condenable. El gobierno jamás ha negociado la construcción de colegios, hospitales o centros de comercio en las zonas donde se explotan los hidrocarburos, y pese a las millonarias ganancias que les deja a las compañías este recurso, el impuesto a la renta se paga en Lima y a Loreto solo llega un irreverente 15%. La contaminación por plomo, cadmio y mercurio en la sangre de los habitantes de las comunidades indígenas va en aumento y nadie hace nada por frenar este problema, ni el gobierno central ni las autoridades locales.
 
En esta primera parte he tratado de resumir los múltiples problemas que existen en Loreto. Loreto consta de 7 provincias y más de 50 distritos. Su población es de más de 650 mil habitantes y su aporte al PBI es del 3 o 5%. Hay varios proyectos de los candidatos de turno, pero ninguno de ellos es digno de destacar, ya que no existe un verdadero interés por solucionar los problemas de esta región. En la segunda parte seguiré ahondando en los problemas y propondremos alternativas de solución viables con ayuda de las organizaciones sociales, gobierno central y apoyo internacional. Considero que Loreto se merece más que bosques envidiables, flora y fauna variada, ríos, quebradas y cielos azules, una verdadera identidad nacional y un proyecto real de desarrollo. Poder administrar la totalidad de sus recursos y tener una legislación propia son algunas de las salidas que abarcaremos en una próxima entrega. Hasta pronto.   
 
 

 
 
 

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